Durante cuatro días y después de varios años sonaban los
cohetes en la plaza de Consolación, los cuales anunciaban los toques de campana
para la celebración de la Santa Eucaristía en honor a Ntra. Sra. de
Consolación.
Un triduo que estuvo presidido por el Rvdo. P. D.
Luis Rebolo González, director espiritual de nuestra Hermandad y predicado por
D. Gumersindo Melo González, entonces Diácono de nuestra parroquia.
Durante todo el triduo animaba con sus canto el Coro Parroquial,
siendo el recién refundado Coro de la Hermandad el que nos deleitaba con dos maravillosas
misas romeras, la Función Principal y Misa de Romeros.
Una vez celebrado los cultos, llegó el día esperado. Último
Domingo del mes de Abril, Osuna se concentra en los alrededores del templo,
bajo un cielo nublado y bajas temperaturas. Al sonido de los cohetes comenzaba
el tradicional Rosario de la Aurora por las calles de nuestro pueblo, esta vez
la Santísima Virgen visitaba el barrio de la Mohedana, ya que el pasado año la
Misión Parroquial se estaba llevando a cabo en esta plaza del Barrio.
La imagen de la Virgen era ataviada con saya en tisú dorada,
manto rojo, toca de sobre manto y el pelo al descubierto. El niño se
encontraba sostenido en el centro, a modo de pastora.
A la finalización de este, se trasladó el simpecado a la
carreta, el cual lucía, como novedad, dos “pompones” de flores en tonalidades
amarilla y blanca, colores del Vaticano, con motivo del AÑO DE LA FE
propuesto por Benedicto XVI para el pasado 2013.
Seguidamente comenzó el cortejo hasta llegar al Cortijo “el
Roso” donde se celebraba la Santa Misa de Romeros. Multitud de personas se
agolpaban en este lugar para la celebración de la misma.
De nuevo el cortejo se formaba y la última parada se realizaba
en nuestra ermita donde durante todo el día, Osuna disfrutaba de un día de
campo, convivencia y oración en honor a su Patrona.
Minutos antes de lo previsto nuestra Hermandad convocaba
cabildo para tomar la decisión de adelantar la salida media hora antes debido a
las inclemencias del tiempo. Siendo aprobada, así se hizo, media hora antes de
lo previsto el simpecado fue trasladado a la carreta y se procedió al camino de
vuelta.
Después de un camino de temperaturas bajas y mucha
precipitación, el simpecado realizaba su entraba en nuestro pueblo al
son de los cohetes haciendo su tradicional recorrido visitando la Iglesia
de San Agustín y el Convento del Carmen.
Tras pasar por la calle la Cruz y una vez adentrado el
cortejo en la calle Cristo de la Paz, una hermosa y gran petalada cubría la
carreta de bellos colores. Mientras tanto, la imagen de nuestra patrona
esperaba a todos sus peregrinos en los dinteles de su sede canónica, donde se
produciría el encuentro entre la Santísima Virgen y el simpecado.
Multitud de cantos por sevillanas, rumbas, plegarias y
fandangos pondrían el broche de oro a este magnífico día en el que Osuna, una
vez más, se unía en torno a Ntra. Sra. de Consolación, Patrona y Alcaldesa
Honoraria de la Villa Ducal de Osuna.